Durante la historia de la humanidad se ha pugnado entre
los hombres y mujeres por la consideración de igualdad, partiendo de la postura
de que todos somos creación de Dios y por eso todos somos iguales, de ahí que
se piensa que lo que nos hace iguales es precisamente la naturaleza humana, es más,
se habla de que por el hecho de tener alma dotada de Dios nos hace en principio
iguales, y esa igualdad la damos por hecho,
nos creamos una ficción de igualdad, y es más, ahora - tratamos el tema de igualdad de género, en
base a esta postura se ha escrito diversidad de artículos, se han propuesto
infinidad de iniciativas que protegen y exaltan ese principio, sin embargo, en estos
tiempos se persiguen según diversos fines y como la humanidad es cambiante, el
derecho cambia y se trata de adecuar a fin de proteger los valores que el mundo
hoy pretende se les reconozca hoy ya no es suficiente decir que todos
somos iguales- lo que ahora se exalta es el derecho a la diferencia.
¿Qué es el derecho a la diferencia?
La noción de
igualdad teológica era para evitar las
desventajas de títulos de nobleza. Hoy en día la idea de igualdad surgida con
la revolución francesa (todos somos iguales) está siendo reemplazada a lo que
es EL
DERECHO A LA DIFERENCIA – (ALTERIDAD /
OTREIDAD). Todo el mundo tiene derecho a ser distintos, ya no es
suficiente el derecho de haber nacido ser humano, pues tenemos diferencias -
lo
que nos hace iguales es la naturaleza humana lo que nos hace diferentes son los
aspectos físicos entre otros, eso nos da una identidad personal y propia.
Esa diversidad individual es lo
que ahora se conoce como derecho a la diferencia, ser considerado diferente por
mi individualidad entre los demás seres humanos, la legislación universal
pretende retomar este concepto y proteger el derecho de mujeres, de
discapacitados, de los extranjeros, de la diversidad sexual, etcétera, siempre
resaltando un aspecto diverso de un grupo que los agrupa según características
que los unifica.
Cuando
se aplica la diversidad se busca como todo principio llegar a la JUSTICIA- esto
es, partiendo del principio de que se
debe tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales, se está
reconociendo la diversidad que nos caracteriza, el derecho que se nos reconozca
en nuestra individualidad que es diversa a la generalidad, no obstante lo
anterior, el derecho a la diferencia es
el mismo derecho a la igualdad, pues una mala utilización del concepto
podría llevarnos hasta justificar la superioridad de unos sobre otros
Como se observa se puede hablar de
diversidad cultural, diversidad sexual, diversidad biológica o biodiversidad –
y estas diversidades son consideradas como realización de los derechos humanos,
pues la educación de la humanidad para la justicia, la libertad y la paz son
indispensables a la dignidad humana y constituyen un deber sagrado.
No
obstante lo anterior, hay que
reflexionar si ¿no estaríamos tomando en consideración la diversidad en la
igualdad?- pues el que seas diferente no te deja fuera del concepto de
igualdad, esto es, la obligatoriedad de que seas tratado en igualdad sin
distingo y eso es respetar tu diversidad.
No
es necesario despedir a la igualdad, pues implica la otreidad, y la bienvenida
a la diferencia no es más que parte de lo
que se ha luchado a lo largo de la
historia del hombre y es el ser tratado como ser humano, sea como sea,
bajito, moreno, letrado, artista o musulmán- no existe distingo que la igualdad
no abrace.
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